La ciudad de Valencia es la tercera ciudad más grande de España y es la capital de provincia. Situada en la costa este del país, Valencia es un paraíso para los amantes del sol, ya que cuenta con un clima suave y una temperatura media de 16 Cº durante todo el año. Las playas de Valencia se encuentran entre las mejores del Mediterráneo, aunque la ciudad rebosa cultura y delicias culinarias, haciendo de ella una parada obligatoria para todos los turistas que visitan España.
Una ciudad moderna y cosmopolita con fabulosos barrios históricos y un paisaje espectacular, hay muchas cosas para entretenerte durante tu visita. Aquí echaremos un vistazo a las cosas más interesantes que ver y hacer en Valencia.
La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia
La Ciudad de las Artes y las Ciencias es un gran complejo compuesto de varios edificios futuristas que son un ejemplo único de la arquitectura moderna de primera clase: es una visita obligada y probablemente una de las atracciones más populares de Valencia. El complejo fue diseñado y desarrollado por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava a principios de los ’90, y la primera etapa del complejo, el Planetarium, abrió sus puertas al público en 1998.
Desde entonces se han ido añadiendo nuevos edificios, tales como el Oceanarium, el Palacio de las Artes, el Museo de las Ciencias, de tres pisos de alto, y los Jardines, que conforman los 350,000 metros cuadrados del complejo, convertido en un centro urbanita de recreación para el arte, la cultura y la ciencia, tan popular entre los residentes como entre los turistas.
La entrada al complejo en sí es gratuita, y vale la pena entrar y admirar su arquitectura, con impresionantes estructuras hechas de cristal, cemento blanco, azulejos blancos de mosaicos y enormes piscinas de agua azul turquesa que reflejan la luz de una forma espectacular.
Si dispones de unos días libres para visitar Valencia, bien podrías quedarte aquí. Cada atracción cuenta con su propia entrada, pero también se pueden adquirir billetes combinados. He aquí algo más de información sobre los principales edificios de la ciudad.
L’Hemispheric es una combinación entre platenarium, cine IMAX y laserarium todo en uno. Proyectado sobre una pantalla hemisférica gigante de 900 metros cuadrados, aprende cosas nuevas sobre los planetas que conforman nuestro increíble universo, o diviértete con el último estreno en IMAX o también puedes quedarte fascinado con un show de lásers.
L’Oceanographic es el parque marino más grande de Europa y alberga más de 7,400 especies distintas de vida marina provenientes de todos los rincones del mundo, desde peces hasta pingüinos incluso ballenas beluga blancas. También hay acuáriums gigantes de distintas medidas y organizados según los distintos mares; hay un túnel de tiburones, una piscina donde puedes tocar a los peces y un delfinárium con actuaciones diarias. También puedes disfrutar de una excelente comida en el restaurante submarino. Mucha diversión para toda la familia.
De acceso libre, L’Umbracle es una pasarela cubierta de 320 metros de largo con un complejo de jardines de 7,000 metros cuadrados. Es el lugar ideal para escaparse a la naturaleza y relajarse al sol, disfrutar de sus más de 50 variedades botánicas cuidadosamente escogidas para complementarse a través del cambio de las estaciones. También hay un jardín de esculturas exterior.
El Palau de les Artes es un espacio para actuaciones de arte contemporáneo que consta de varios auditóriums para los espectáculos musicales, de baile y de teatro, que varían desde la ópera, lo clásico o lo contemporáneo. El edificio en sí es una obra maestra del diseño y un magnífico escaparate de la tecnología del estado del arte. .
El diseño de la estructura del Museu de les Ciències Príncipe Felipe presenta varias instalaciones temáticas relacionadas con la ciencia y la tecnología. Hay una gran variedad de espectáculos, incluyendo experimentos en las instalaciones y muestras educativas, así como espacios para la diversión. Es un sitio muy popular entre los niños y las familias.
Diviértete en la Playa
¡Un viaje a la ciudad de Valencia no estaría completo sin un viaje a la playa! También llamada la Costa Blanca, el golfo de Valencia ofrece aguas tranquilas y limpias arenas blancas. Si nadar no es lo tuyo, puedes ir a pasear al Paseo Marítimo y disfrutar del paisaje o también gozar de una magnífica mariscada.
Si vas a pasar al menos un día en Valencia, vale la pena aventurarse un poco más allá de la ciudad y explorar la costa. Puedes coger un autobús desde el centro de la ciudad a varias playas locales. Cuanto más largo sea el viaje, menos llenas estarán las playas, con kilómetros y kilómetros de costa a tu disposición, seguro que encontrarás tu paraíso particular
En algunas zonas de la playa principal de la Malvarosa puedes alquilar equipamiento para deportes acuáticos. Durante el día existen varios restaurantes en el paseo principal donde puedes comprar comida o bebida, y por la noche la zona se anima con los clubs nocturnos y las fiestas en la playa. Si estás buscando algo un poco más apartado prueba la Patacona. Dos populares playas nudistas son Pinedo y Devesa.
Por norma, se puede nadar en casi todas las playas, y cuentan con buenas instalaciones y entretenimientos. En el verano hay una patrulla de la Cruz Roja para echarte una mano en caso de que estés en dificultades. .
Acuérdate de llevar protector solar y ten cuidado con las medusas, pues su picada puede llegar a ser dolorosa. También deberás estar atento a tus pertenencias y no dejarlas desatendidas en ningún momento. Desgraciadamente la playa es un paraíso para los ladrones.
El Mercado Central
Este mercado de productos frescos es uno de los más grandes de Europa y una parte importante de la cultura española que ha sobrevivido desde tiempos antiguos. En aquella época, el mercado se montaba en las calles o en la Plaça del Mercat, hasta 1910, cuando empezó la construcción de un mercado cubierto. Las obras finalizaron en 1928 y hoy en día es un ejemplo emblemático de la arquitectura del Art Nouveau Moderno con deliciosos trabajos en vidrios de colores.
Una vez dentro puedes sortear entre una variedad de carnes, mariscos, delicatessen y frutas y verduras. Incluso si no tienes intención de comprar, es probable que sientas la tentación de hacerlo al ver y oler los productos valencianos más refinados (y baratos). Asegúrate de coger las famosas naranjas de Valencia, que crecen por todas partes en esta zona del Mediterráneo.
Además de cientos de paradas, también hay restaurantes y bares de tapas donde puedes disfrutar de una suculenta comida. ¡Y no te olvides de traer la cámara de fotos!
La Catedral de Valencia
Esta magnífica Catedral está situada en la Plaza de la Reina, el emplazamiento original de la mezquita más grande de la ciudad cuando Valencia estaba bajo el dominio árabe. Data del siglo XIII, pero como su construcción duró muchos años, tiene características de tres movimientos arquitectónicos diferentes: Gótico, Barroco y Clásico. Si caminas alrededor de su perímetro, se te puede perdonar que te olvides de que todas las fachadas pertenecen al mismo edificio.
La torre de la campana en lo alto de la Catedral se ha convertido en un símbolo de Valencia y hoy la puedes encontrar en varios souvenirs y postales turísticas. Si te apetece puedes subir a lo alto de la torre. Aunque el rasgo más importante del edificio se encuentra en su interior.
En 2004, los cuidadores de la Catedral descubrieron por casualidad una serie de frescos Renacentistas ocultos debajo de una de las paredes bajo la cúpula Barroca. Databan del siglo XV. El porqué estaban ocultos es hoy un tema de debate pero hay quien cree que las autoridades de la iglesia en aquellos tiempos no estaban contentas con estos trabajos, aunque tampoco se decidían a taparlos. Simplemente se ocultaron a la vista en algún momento del siglo XVII. Aunque en su mayoría presentan buenas condiciones de conservación, los trabajos de restauración son lentos y continuados. Otro elemento importante que puede contemplarse en su interior es un cáliz de ágata, que supuestamente fue una de las copas utilizadas durante la Última Cena. De hecho es el único artículo del mundo, considerado como parte de este evento histórico, que no se haya denegado su autenticidad.
La entrada a la iglesia cuesta 3 euros e incluye una guía de audio. Normalmente está abierta al público, aunque en ceremonias religiosas y festivales importantes se puede restringir el acceso al público.
Las Torres Serrano
Estas torres Góticas del siglo XIV fueron construidas a mitad del siglo XIII como parte de las murallas de defensa que rodeaban la parte antigua de la ciudad. En realidad nunca fueron utilizadas para la defensa, sino que sirvieron como las puertas principales de entrada a la ciudad y más tarde se utilizaron como prisión entre 1580 y 1880. Son el único legado que queda de las murallas que fueron destruidas en 1860 para permitir la expansión de la ciudad.
En ellas se encuentran una gran variedad de artilugios militares a la vista, y también puedes subir arriba para disfrutar de una panorámica de la ciudad, aunque en los días de lluvia no se permite subir por razones de seguridad. Hay a su disposición visitas guiadas pero sólo en castellano. Están abiertas todos los días excepto los lunes.
Jardines Turia
Estos jardines cubren el recorrido original del río Turia que fluía atravesando la ciudad. Debido a una inundación devastadora en 1957 que causó enormes daños llegando incluso a la pérdida de vidas humanas, el ayuntamiento decidió desviar el río a través de tierras menos pobladas, exponiendo un lecho feo, pero muy rico y fértil.
La opción más lógica para sustituir al río era un jardín y hoy hay 9 kms de espacio abierto para la diversión del público, lleno de bellos jardines, fuentes, estanques con patos, puentes y campos de deporte. Incluso hay una zona reservada para ferias y festivales.
Es un lugar magnífico para salir de la ajetreada ciudad y escapar del calor del verano, aunque no se recomienda pasear solo por el parque de noche. En las oficinas turísticas hay disponibles mapas de las distintas secciones de interés de los jardines, que te pueden ayudar a planear tu visita.
Las plazas de la ciudad
La plaza más grande de Valencia es la Plaza del Ayuntamiento con un surtido impresionante de famosos edificios, incluyendo el espectacular ayuntamiento y el museo de historia, que alberga las piezas históricas más importantes de Valencia. También suele ser sede de los festivales de la ciudad y otros grandes eventos. Como contraste, puedes visitar la Plaza de la Virgen que antiguamente era la plaza principal de la ciudad. Tómate un café, relájate al sol y mira la vida pasar.
La Lonja
Incluida en la Lista de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, es uno de los ejemplos vivientes del poder y la riqueza de Valencia durante el siglo XIV. El edificio era utilizado originalmente como mercado de seda. Está decorado con un gusto exquisito tanto en su interior como en su exterior, incluyendo un patio amurallado llamado el “Jardín de las Naranjas”. Tiene varios pisos de altura, y cada nivel cumple con un propósito distinto – una sala de exposiciones, una sala de muestras y una sala de negocios donde se firmaban documentos y eran recibidos los pagos. ¡Incluso había una zona habilitada para encerrar a aquellos que eran deshonestos o que no podían pagar sus compras! Casi todo su interior está amueblado, conservándose como había sido durante su época dorada.
Se ofrecen visitas gratuitas y guiadas en castellano. También hay disponible una presentación audiovisual (también en castellano) que describe la historia del mercado y sus rasgos arquitectónicos. Cierra los lunes pero está abierto el resto de los días de 10-8 pm con un descanso entre las 2-4:30 pm para la siesta.
Visita las Islas Baleares
Valencia es uno de los puntos más cercanos de acceso a las Islas Baleares, un resort turístico muy popular en el Mediterráneo. Cada isla, Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera y Cabrera posee un carácter único, ofreciendo diferentes atracciones de interés, pero todas tienen un rasgo en común: sus paisajes espectaculares, sus cuevas y sus playas arenosas. Originalmente fueron habitadas por los Judíos en el siglo II, aunque muchos de ellos las abandonaron o fueron expulsados por la Inquisición durante el siglo XIV.
Ibiza es famosa por ser la “isla de la fiesta”, pero todas ellas se llenan hasta los topes durante los ajetreados meses de verano. Para llegar hasta allí, puedes coger un avión desde Valencia, Madrid o Barcelona. Desde Valencia el viaje dura normalmente algo menos de una hora, o también puedes ir en barco. Hay pasajes por la noche pero actualmente puedes llegar de 4-6 horas, y pagar un poco más por esta comodidad.
Una vez estés en las islas puedes desplazarte a pie, o alquilar un scooter, una motocicleta o una bicicleta. Hay muchas agencias de viaje en Valencia que pueden ayudarte a planear tu estancia en las islas. ¡No te arrepentirás!